Termina con las variaciones de temperatura inestables en tu maquinaria
Las mediciones fluctuantes pueden arruinar un lote entero de producción o dañar un motor por completo. El sensor termopar K M8 de 50mm resuelve este problema de raíz gracias a su cápsula de acero inoxidable sellada que aísla los hilos conductores internos. Al instalar esta sonda con rosca M8, logras un contacto directo con el fluido o la superficie metálica, eliminando las lecturas erróneas causadas por el aire circundante.
Instalación rápida que minimiza los tiempos de parada
No pierdas horas adaptando soportes complicados. La rosca M8 permite sustituir tu sensor antiguo deteriorado en pocos minutos. Atornilla, conecta el cable de 1 metro al terminal de tu controlador y vuelve a poner en marcha tu sistema con la seguridad de tener un control absoluto de la temperatura.