Ingeniería de precisión para el chasis de tu automóvil
Cada componente ha sido sometido a procesos de mecanizado estrictos para cumplir con las tolerancias dimensionales que exigen los vehículos modernos. El paso de rosca calibrado minimiza la fricción durante el montaje, asegurando que el torque aplicado se traduzca de forma directa en una fuerza de sujeción óptima y constante.
Materiales seleccionados para soportar el estrés térmico
Los frenazos continuos generan altas temperaturas que se transmiten directamente al buje de la rueda. La estructura molecular de este acero absorbe los ciclos de calor y enfriamiento sin sufrir deformaciones plásticas que puedan comprometer la presión sobre la llanta.
Detalles de fabricación
| Proceso: Forjado en frío con roscas laminadas |
| Compatibilidad extendida: Ford Focus de primera a tercera generación |
| Resistencia química: Tolerante a limpiadores de llantas y fluidos hidráulicos |
Diseño limpio que respeta la estética original
Además de sus propiedades funcionales, las cabezas de las tuercas presentan un acabado limpio que encaja estéticamente tanto en llantas de chapa de acero con tapacubos como en llantas de aleación ligera deportivas, manteniendo el aspecto sobrio del coche.